La causa profunda de la escisión del PNV: el fracaso del Estatuto como apuesta del PNV y como legitimador del Estado español en Euskadi
reproduce el texto del capítulo 7 del libro de Justo de la Cueva La escisión del PNV. EA, HB, ETA y la deslegitimación del Estado español en Euskadi Sur, Txalaparta, Bilbao, 1988.Digitalizado por ARGALA TALDEA para la RED VASCA ROJA.
7.3. El período crucial (4-11-1982/26-2-1984) y el decisivo mayo de 1983.
El período crucial para que se evidencie el fracaso del Estatuto como apuesta del PNV y como legitimador del Estado español en Euskadi Sur y para que, como consecuencia, se incuben las dos reacciones (la "reacción Arzalluz" y la "reacción Garaikoetxea") que culminarán en la escisión del PNV, va del 2 de noviembre de 1982 al 26 de febrero de 1984.
El 4 de noviembre de 1982, apenas una semana después de que el PSOE hay conseguido la mayoría absoluta con más de diez millones de votos en las elecciones del 28.10.1982, ETA ataca en Madrid. La murte del general de división Víctor Lago Román, jefe de la División Acorazada "Brunete" implica un claro mensaje: el Gobierno PSOE no supone ningún cambio para ETA.
Es preciso recordar que durante todo el proceso del postfranquismo el PNV tiene que luchar continuamente de forma simultánea en dos frentes; el frente del Estado español y el frente interior de ETA y del sector de la población vasca que comparte los objetivos y la línea de ETA. Lo que suceda en esos dos frentes, la forma en que se muevan, afecta decisivamente al margen de maniobra del PNV. Repasemos la evolución de esos dos frentes en este período crucial 4.11.1982 –26.2.1984.
El Estado español, bajo la acción del nuevo Gobierno PSOE, expresa con actos que ha dejado de confiar en el Estatuto como herramienta que le legitime en Euskadi y que, en consecuencia, va a dejar de cumplirlo en lo que tenía de pacto político, convirtiéndolo en mero texto jurídico que, además, debe ser leído restrictivamente. El Estado español, por boca y acción de su Gobierno PSOE: 1) paraliza el proceso de transferencias y defiende la LOAPA; y 2) endurece su acción policíaca y represiva.
El rechazo de la "Mesa por la Paz", propiciado por el Gobierno Vasco, y la puesta en marcha del Plan ZEN son muestras claras de que el Gobierno del PSOE apuesta por la intensificación de la vía represiva. El gobierno PSOE, por ejemplo, fuerza la aplicación estricta de la ley sobre uso de las banderas. Aprobada en octubre de 1981, no había sido obstáculo para que durante todo el año 82 la ikurriña hubiese ondeado sola (o con la bandera local) en las fiestas de los pueblos vascos. El Gobierno PSOOE fuerza la aplicación de la ley de 1981 y se desencadena la llamada "guerra de las banderas" durante el verano de 1983. Con sucesos tan significativamente violentos como los de las fiestas de Renteria o de Bilbao. La derecha española empieza a exigir el empleo de la acción militar para reprimir la "rebelión secesionista vasca" (Véase artículo del militar Manuel Monzón en ABC del 19.8.1983: "¡Basta, basta, basta ya!"
Significativamente, los "duros" del PSE –PSOE se convierten en los inspiradores, asesores e incluso colaboradores directos de alto nivel del Ministerio del Interior. Sancristóbal, que como Gobernador de Vizcaya protagonizará durísimos enfrentamientos con la población en 1983 acabará ascendiendo a la Dirección Genral de Seguridad. García Damborenea se convierte en el asesor principal de Barrionuevo sobre la cuestión vasca.
Es precisamente de García Damborenea un texto importantísimo para entender la actitud del PSOE frente al PNV durante todo el proceso que lleva a la escisión del mismo. García Damborenea publica en febrero de 1984 (como aportación para la campaña electoral) un libro editado por Argos Vergara y titulado La Encrucijada vasca. En la página 193, bajo el epígrafe "En Conclusión", afirma:
"En mi opinión, después de 416 muertos, estamos en condiciones de afirmar que el PNV no es el instrumento que vaya a silenciar las metralletas. No tiene ningún sentido seguir esperando que el PNV solucione el problema. Yo puedo entender la ingenuidad de 1980. No entenderé que se defienda la misma postura en 1984… De momento sabemos ya la primera condición: que si hay que acabar con ETA habrá que hacerlo A PESAR de o CONTRA el PNV. En cualquier caso, SIN el PNV". (128)
En la página 218, comentando el pulso ganado por Garaikoetxea al EBB del PNV consiguiendo continuar liberado de la disciplina de partido como candidato a Lehendakari, García Damborenea escribe algo tremendamente revelador:
"Mi opinión, como ciudadano que reclama una clarificación política sin más aplazamientos, es que Garaikoetxea entorpece el hallazgo de soluciones. Su carencia de ideas, de carácter y de poder no le han permitido, ni le van a permitir en el futuro, jugar un papel, determinante en la política vasca… Desde mi punto de vista cualquier solución que pase por él, es un cierre en falso, una solución postiza.
Si algo necesita el País Vasco con urgencia es una política diáfana. Garaikoetxea, por su falta de representación, no puede ser un interlocutor eficaz. Su reciente triunfo sobre Arzalluz deja las cosas como estaban: un Garaikoetxea que habla en nombre de nadie, y un EBB que ensortija sus actitudes porque, ni cede la palabra al Lehendakari –no se fía de él -, ni puede hablar en su contra porque no le conviene". (129)
Una última pincelada: desde las últimas semanas de 1983 el GAL ha iniciado su "guerra sucia" contra ETA.
Y si ese es el talante con el que el PNV tiene que tratar en el frente del Estado español, las cosas no son más fáciles en el frente interior vasco, en el abierto por el sector "irreductible" de la sociedad vasca.
HB no se muestra en absoluto dispuesta a abrir el más mínimo crédito al Gobierno de PSOE ni a flexibilizar sus posiciones respecto del Estatuto y de las instituciones autonómicas. Tan temprano como la semana del 19 al 26 de noviembre de 1982, yo mismo publico en Punto y Hora un artículo titulado "Un test para el PSOE: la tortura" en el que afirmo que
"Los que vivimos en Euskadi no necesitamos esperar 100 días para comprobar si el Gobierno de PSOE confirma nuestros fundamentados temores o si, milagrosamente, los desmiente. Porque al PSOE le espera un test, una prueba, simple y rápida en la que va a medirse en las primeras 24 horas de su mandato. Ese test es la tortura. Y su enunciado es estremecedoramente sencillo: ¿Se va a seguir torturando a los vascos en los cuartelillos de la Guardia Civil y en las comisarías el día que Felipe González sea ya presidente del Gobierno? ¿sí o no?". (130)
El artículo acababa prediciendo que el PSOE no acabaría con la tortura.
Durante las últimas semanas de 1982 y las primeras de 1983 se produce en Herri Batasuna un debate sobre la participación en las instituciones. La Mesa Nacional de HB edita las ponencias presentadas por militantes individuales, organizaciones municipales, comarcales, etc. Y que sirvan de base para la discusión desde el nivel de las asambleas locales a las provinciales. En nuestra ponencia ya citada se lee la advertencia contra el riesgo de que el Gobierno PSOE sea el instrumento:
"para aplastar a los disidentes, para machacar a los "insensatos", a los "sectarios", a los "intransigentes", a los "dogmáticos" que neguemos las ilusiones. A los que gritemos que el Rey está desnudo, que el traje de la "democracia" es invisible porque no existe.
El filo de la navaja. Mientras que las falsas ilusiones no se revelen como tales por la fuerza de los hechos estaremos en grave peligro. Porque la vigencia y la extensión de esas falsas ilusiones serán la palanca que use el gobierno PSOE para conseguir el consentimiento de amplias capas de las clases dominadas y el de sus grupos interlocutores en Euskadi (PNV y EE) y, a través de ellos, indirectamente el de parte de sus bases sociales, para usar TODA la fuerza coercitivo –represora del Estado español para intentar aplastar, sojuzgar y extinguir a los que seguimos proclamando la necesidad e la independencia de Euskadi y de la revolución socialista.
¿Qué debemos hacer?. Lógicamente, acortar todo lo que podamos el tiempo que las falsas ilusiones creadas por el gobierno PSOE tarden en quedar desenmascaradas por los hechos.
Lo cual significa agudizar, forzar todas las contradicciones del Gobierno del PSOE. Obligarle a actuar para que sus hechos le desenmascaren.
O, lo que es lo mismo, hay que atacar, atacar, atacar. Hostigar, hostigar, y hostigar. Denunciar, denunciar, denunciar.
Como resulta evidente, en una situación tal, lo último que habría que hace es IR a las "instituciones".
Por el contrario es urgente anunciar que no vamos a ir, que denunciamos la farsa grotesca de unas instituciones trucadas para engañadas al pueblo". (131)
Y la ponencia KAS, la ponencia que presenta al debate la Koordinadora Abertzale Sozialista, bajo un epígrafe que titula: "Profundización y agudización de las contradicciones de la vía reformista" señala:
"¿Cómo acentuar estas múltiples contradicciones?. Dos son a nuestro entender las formas: una, ir al mismo campo de actuación del reformismo, lo cual conlleva aceptar unas reglas de juego concretas y totalmente limitadas con tan estrecho y peligroso marco de actuación que, si se valora modestamente, se llega a la conclusión de que la carga negativa supera a la positiva. Otra, extender la lucha global desde el exterior institucional, en base a la correcta interrelación de las formas de lucha, combatiendo no sólo al reformismo, sino su única vía de actuación, las instituciones. Y todo ello en base a la potenciación reivindicativa de nuestros intereses como pueblo y clase. La impotencia de la vía reformista para resolver nuestros problemas básicos, junto con el avance de nuestro proceso, no sólo la hará saltar en pedazos, sino que, además permitirá progresar en la unión y cohesión de las masas.
La consolidación de la "democracia" (burguesa) que se pretende es la única garantía que tiene el reformismo de poder "actuar", pero, al mismo tiempo, significaría una derrota parcial importante y significativa para nuestro proceso. La creación de contradicciones al sistema, la guerra prolongada contra el mismo, obligará al enemigo a cambiar de táctica continuamente y nos permitirá conseguir avances cualitativos en nuestro proceso liberador. No podemos consentir que el enemigo consolide sus armas básicas. Y es más fácil conseguirlo desde el exterior de las mismas que aceptando sus reglas del juego" (132)
El 21 de marzo de 1983 HB comunica en rueda de prensa que tras el amplio debate de sus bases a lo largo de cuatro meses se ha decidido seguir participando solamente en los ayuntamientos. HB seguirá, pues, sin ocupar los escaños que consiga en el Parlamento español, en el Parlamento vasco, en el Parlamento de Navarra y en las Juntas Generales de Alava, Vizcaya y Guipúzcoa. La votación final por las bases de HB ha arrojado casi unanimidad en Alava, Guipúzcoa y Vizcaya y mayoría superior al 60% en Navarra.
Esa doble evolución de las posiciones del Estado español y del sector "irreductible" de la sociedad vasca agravan la situación política del PNV. El mes decisivo es el de mayo de 1983.
Se han celebrado las elecciones del 8.5.1983. Municipales y autonómicas (en Navarra para el Parlamento de Navarra, en Vascongadas para las Juntas Generales de cada provincia). El PNV ha mejorado sus posiciones: ha subido 19.000 votos desde el 28.10.1982 superando por primera vez en la historia la cota de los 400.000 votos en las cuatro provincias (414.703) y consigue el control de las tres Diputaciones Forales vascongadas y 176 alcaldías. Es el rotundo vencedor.
El PSOE ha bajado. Mucho. Más de cien mil votos en las 4 provincias (101.346) respecto de los logrados el 28.10.1982. Y el PNV le ha arrebatado el primer puesto en el cómputo global de las 4 provincias.
HB también ha bajado. Ha perdido 38.835 votos desde el 28.10.1982 bajando de 210.601 a 171.766. El PSOE interpreta que esa bajada de HB es el principio del fin para ella y una demostración de la eficacia de la estrategia represiva. El PSOE se reafirma en que no es necesario respetar el Estatuto en su acepción de pacto político sino que basta tomarlo como texto jurídico a interpretar restrictivamente. El 29 de mayo se publica una entrevista concedida por Felipe González a la agencia Efe en la que afirma: "Si la LOAPA no hubiera existido, el Gobierno socialista hubiera presentado un proyecto semejante".
Eugenio Ibarzábal sería hombre clave en el Gobierno Ardanza (secretario general de la Presidencia del Gobierno Vasco y portavoz del Ejecutivo). El 29 de mayo de 1983 publica en Deia la última de sus crónicas semanales, muy influyentes en el ámbito peneuvista. La titula "…y el globo se pinchó". Es un documento clave para entender la toma de conciencia por parte del PNV (precisamente por la fraccón que protagonizará después la "reacción Arzalluz") del fracaso del Estatuto como apuesta del PNV, como pacto político con el Estado español. Dice Ibarzábal:
"La LOAPA es la filosofía actual del Gobierno de PSOE, que actúa en consecuencia".
"Se ha producido la ruptura total entre Madrid y Vitoria. Hoy son ya muchos los que consideran que, al margen de diferentes interpretaciones del Estatuto, hemos alcanzado un tope autonómico que será muy difícil sobrepasar".
Ibarzábal es enfático en su diagnósitico:
"El globo se ha pinchado. Desde diciembre de 1980 no se ha producido prácticamente transferencia alguna".
Y describe con rotundidad el riesgo de la frustración:
"Hablemos claro: en el País Vasco hay muchas gentes que no se sienten españoles, que no reconocen como suya la bandera rojigualda, que apagan la televisión cuando escuchan, al terminar, el himno nacional, que no comprenden por qué intentan gobernar desde Madrid parcelas que serían, de seguro, mejor tratadas desde Vitoria. Gentes que no ven como suya a la Policía Nacional, ni a la Guardia Civil. Muchas de estas gentes han aceptado sinceramente el Estatuto y confían en dicha solución, pero se están hartando de esperar y comienzan a desconfiar seriamente de que dicha solución no fuera un vulgar bluff… La mayoría callan, pero no están cómodos. Y cuando comienzan a protestar les dicen que son insolidarios, o que necesitan un psiquiatra". (133)
Tres días antes de ese artículo–crónica de Ibarzábal, había hecho unas declaraciones el Vicelehendakari Mario Fernández en las que manifestaba el descontento del Gobierno del PNV por "el absoluto parón en el desarrollo del Estatuto y por la falta de diálogo y de negociación en los temas pendientes de transferencia". Para precisar que:
"ayer fue un día glorioso, uno de esos claros ejemplos de lo que debe ser la vía del diálogo propiciada por Felipe González en Anoeta, durante la campaña electoral de las generales: nos presentan cuatro requerimientos de los que nos enteramos por la Prensa, se produce una ruptura total en las negociaciones sobre la Seguridad Social y el Consejo de Ministros aprueba la Ley de Reforma Universitaria, para la que habíamos solicitado oficialmente la apertura de negociaciones".
Parece claro que en este mes de mayo de 1983 el PNV es ya plenamente consciente del fracaso del Estatuto en tanto que pacto político. Lo que es importante conocer es que en ese mes de mayo se había producido ya una importantísima toma de posición de la fracción del PNV que hemos denominado "reacción Arzalluz". Se había dado un paso que tendría luego decisivas consecuencias para la mecánica de la escisión del PNV y que, sobre todo, reflejaba la opción estratégica de la "reacción Arzalluz": pactar la colaboración con los españoles para intentar consolidar y conservar lo ya conseguido, admitiendo que se hacía imposible por ahora avanzar.
Ese paso crucial es dado por la Ejecutiva del PNV presidida por Arzalluz. El EBB aprueba el 18 de mayo de 1983 el pacto hecho por Mitxel Unzueta y Miguel Herrero Rodríguez de Miñón. Pacto del PNV y CP para respetar las mayorías de las elecciones locales. Lo cual garantizaría las alcaldías capitalinas vascas para el PNV y el Gobierno de Navarra para la coalición UPN-CP. Los navarros del PNV se negarán a cumplir ese pacto, lo cual propiciará un gobierno PSOE en Navarra y será el motivo aducido por el EBB para expulsar a los dirigentes navarros y disolver el PNV en Navarra. Eso (expulsión y disolución) sucederá en 1984 y será decisivo para cesar luego a Garaikoetxea y, en definitiva, para desencadenar la escisión del PNV pero el paso está ya dado el 18.5.1983. Y prefigura ya la que hemos llamado "reacción Arzalluz": pactar con los españoles aceptando la nueva correlación de fuerzas tomando como un hecho la ruptura del pacto político que suponía el Estatuto.
Al finalizar ese decisivo mes de mayo de 1983 los otros, los "irreductibles" de HB lo tenían muy claro. El nº 312 de la revista Punto y Hora, correspondiente a la semana del 3 al 10 de junio de 1983, llevaba como tema de portada sin firma un artículo mío titulado "Ni ZEN, ni FOP, ni FAS. Alternativa KAS", lema de abreviaturas (luego reproducido muchas veces en pintadas y en murales) que rechazaba al Plan ZEN, a las Fuerzas de Orden Público y a las Fuerzas Armadas españolas. Y que comentaba el artículo –crónica de Ibarzábal que hemos citado aquí ("… y el globo se pinchó"). Mi artículo de Punto y Hora finalizaba con un epígrafe que preguntaba "¿Quiénes tenían razón?" y rezaba así:
"Sucede que en Euskadi Sur ha habido también gente que durante estos cuatro años ha venido repitiendo, precisamente, que el Estatuto era un "bluff", que el Estatuto era un globo relleno de nada, que el Estatuto era una trampa. Gente que, además, ha actuado con congruencia, que ha dicho lo que iba a hacer y que ha hecho lo que había dicho. Gente que ha repetido que la Constitución española y el Estatuto de la Moncloa eran papeles mojados, malos disfraces del continuismo franquista. Gente que ha sostenido que los espantosos componentes nazis y fascistas del Estado español de Franco ni se crean ni se destruyen que sólo se metamorfosean. Gente que ha advertido que no se puede transigir ni chalanear ni trapichear con la libertad de un pueblo. Gente que ha sostenido que no se puede ser libre a medias, independiente a medias, soberano a medias, persona a medias. Gente que ha dicho que la libertad no se puede conseguir en cómodos plazos, que no se puede coleccionar fascículo a fascículo. Gente que ha pagado precios onerosos, gravosos, dolorosos, por mantener sus convicciones, por ser fieles a sí mismos y a su patria.
Gente, en fin, que ha dicho que lo que tienen en común con los trabajadores españoles o franceses es el ser trabajadores, porque ellos no son ni españoles ni franceses sino vascos. Gente que no tragan, ni transigen, ni admiten cachos del jarrón porque lo quieren íntegro.
¿Va a resultar, por fin, que muchos de los otros vascos –de los que creyeron al PNV y a EE cuando les "colocaron" el Estatuto –van a reconocer que esos tenían razón?.
Quizá.
Por eso decimos que las piezas se están moviendo en el tablero de Euskadi Sur. El Estado español se ha quitado la careta. Ha decidido que el Estatuto, el globo del Estatuto, el "bluff" del Estatuto, ha fracasado. Que la existencia de docenas de miles de vascos que ha resistido al engaño lo ha revelado como inútil. Que mientras ellos resistan es inútil seguir con la ficción. Y el Estado español ha vuelto donde solía. Ha vuelto a la desnuda y pura acción de fuerza. Ha dicho que ya no quedan soluciones políticas. Que ahora ZEN, Y FOP Y FAS.
Palo. Represión. Criminalización de los vascos por el hecho de serlo. Declaración de sospechoso a todo vasco joven, a toda vasca atractiva.
Es el principio del fin del proceso. También sucedió en Argelia. Y en Vietnam. Siempre los "halcones" consiguen un último plazo para "arreglar" el asunto.
Va a ser muy duro. Pero fracasará si los vascos resisten. Y al cabo de un montón de sufrimientos más, el proceso acabará.
Ni ZEN, Ni FOP, Ni FAS.
Alternativa KAS". (134)
El 16 de octubre de 1983 el PNV celebra su Alderdi Eguna (el Día del Partido) bajo un impresionante aguacero que soportan estoicamente docenas de miles de personas en la campa de Aixerrota, en Guecho. Arzalluz y Garaikoetxea recalcan a sus seguidores los ataques que sufre el Estatuto. Garaikoetxea subraya que el PSOE niega hoy lo que escribió "con letras de molde" en su programa electoral para las elecciones del Parlamento vasco de 1980 y manifiesta su disposición al diálogo diciendo que
"Nosotros estamos dispuestos, una vez más, a hacer un esfuerzo desesperado"
Y que
"tenemos que seguir luchando por lo que es vital e históricamente importante para este pueblo: la conquista de su autogobierno, la defensa de su propio ser".
Arzalluz fue muy rotundo:
"Hemos denunciado reiteradamente que se está jugando con fuego cuando se trata de recortar directa o indirectamente el Estatuto: con loapas y sin loapas".
Acusa directamente al PSOE de romper el pacto del Estatuto forzado por el chantaje golpista de los militares ("gente como Tejero"). Y dice explícitamente que
"Felipe González nos está quitando punto por punto lo que se pactó en el Estatuto".
Para ponerse amenazante al afirmar que
"… siempre hay un pretexto para echarnos a la gente encima, para arrebatarnos lo que tenemos, para rebajarnos y por ahí no vamos a pasar. Piensan que el PNV, porque es prudente y no empuña la pistola terminará cediendo… Es muy posible que sea la última ocasión en la historia en que el nacionalismo vasco venga con la mano tendida a Madrid".
Txiki Benegas reacciona declarando al día siguiente que
"Estamos ante un proyecto independentista disfrazado bajo ese nuevo concepto de autonomía de mínimos".
Es el mismo Txiki Benegas que en julio de 1979 había escrito un prólogo para el libro de Bordegarai y Pastor (Estatuto Vasco) en el que había dicho que
"La Autonomía no es un proceso estático que culmina con la aprobación del Estatuto de Gernika… La Autonomía de hoy puede ser diferente a la de mañana. Lo importante es que el proceso que acaba con el Estado Centralista y con el sojuzgamiento del Pueblo Vasco ha quedado abierto con el Estatuto de Gernika y puede ser profundizado en la dinámica histórica de nuestro pueblo, progresivamente, a través de los mecanismos constitucionales previsto al efecto".
El 30 de diciembre de 1893, en el batzoki de Zarautz, Garaikoetxea, se planta ante la Asamblea Nacional del PNV. No acepta ser candidato a Lehendakari en las próximas elecciones para el segundo Parlamento Vasco si no se mantiene, como en su primer mandato, el levantamiento de la disciplina interna del partido. Se discute también el tema de fondo de la Ley de Territorios Históricos (en definitiva, el reparto del poder económico entre el Gobierno Vasco y las diputaciones Forales). Es el tema que un año después servirá de pretexto para forzar el cese de Garaikoetxea. En esta Asamblea de diciembre de 1983 será precisamente Ardanza, su sucesor, quien, desde su cargo de cabeza de la Diputación Foral de Guipúzcoa, discuta con Garaikoetxea. "Le demostré –recuerda años después Ardanza a El Correo Español-El Pueblo Vasco –que los 135.000 millones que él pretendía que aportáramos las Diputaciones era una cifra imposible. Aquello hubiera supuesto la desaparición de las Diputaciones".
Garaikoetxea exhibe los que serán siempre sus poderes en la lucha interna del nacionalismo vasco de derecha: su prestigio personal en las masas. Utiliza la Euskal Telebista para llevar a los hogares directamente su versión. Y gana. La presión de las bases, ejercida en los procesos asamblearios en todos los batzokis, obliga al aparato del PNV a aceptar las pretensiones de Garaikoetxea antes de nombrarle candidato para las próximas elecciones al Parlamento Vasco.
Cuando las elecciones se celebran el PNV, tras su "locomotora electoral" que es Garaikoetxea, consigue un impresionante (aunque insuficiente) éxito. Consigue la más alta votación que ha logrado nunca (451.178). Sube más de 54.000 votos respecto a mayo de 1983 y más de 71.000 respecto del 28.10.1982. Le ha sacado más de 200.000 votos de ventaja al PSOE, que ha perdido 17.000 votos desde mayo y más de 100.000 desde el 28.10.1982. Herri Batasuna se ha mostrado electoralmente pétrea, resistiendo una terrible campaña en contra. Ha subido 13.678 votos sobre mayo de 1983 y sus 157.389 votos son el primer peldaño de la escalada que le llevará el 30.11.1986 a romper el techo de los 200.000 votos en Vascongadas. Y el 10.6.1987 a desplazar al PNV del 1er puesto en la C.A.V.
El éxito de Garaikoetxea fue, medido en votos populares, indiscutible. Pero el aumento a 25 del número de escaños de cada provincia en el Parlamento le ha perjudicado, combinándose con el reparto de los votos entre los demás partidos. Y, así, sus 32 escaños no le dan, a pesar de la inasistencia de HB, mayoría. Quedan empatados con los 32 de suman PSOE, EE, y AP. Ese empate resultará fatal para Garaikoetxea. Desde el día siguiente al de su gran victoria está condenado a ser derribado por la combinación de la acción de sus adversarios exteriores (el PSOE) e interiores (el aparato del PNV).
Pero la raíz de todo ello es la resistencia de Garaikoetxea a aceptar y asumir el fracaso del Estatuto como pacto político.
7.4. La ruptura real del PNV en 1984, cuando cesa Garaikoetxea.
NOTAS AL SUBCAPITULO 7.3º
(128) Ricardo Garcia Danborenea: La encrucijada vasca, Barcelona, Argos Vergara, 1984, pa´gina 193.
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(130) Justo de la Cueva: "Un test para el PSOE: la tortura", en PUNTO Y HORA DE EUSKAL HERRIA n º 286, 19-26 de noviembre de 1982, página 31.
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(131) Margarita Ayestaran y Justo de la Cueva: "Los angeles…" op. cit. página 32.
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(132) K.A.S.: Ponencia, en HERRI BATASUNA: Instituzioei buruzko eztabaida, s.l., HB, 1983, PA´GINAS 45 Y 46.
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(133) Eugenio Ibarzabal: "… y el globo se pinchó", en DEIA, 29 de mayo de 1983.
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(134) Justo de la Cueva: "Ni ZEN, ni FOP, ni FAS. Alternativa KAS", en PUNTO Y HORA DE EUSKAL HERRIA n º 312, 3-10 junio 1983, aparecido como "tema de portada" sin firma.
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